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miércoles, 24 de agosto de 2011

El Papa visita España

Vaya agosto movidito que se han comido algunas redacciones. Lo primero, mis condolencias a los becarios que se han tragado todos esos marrones por una mierda de sueldo, con esto se han ganado el cielo. Y hablando de cielo, hablemos de la reciente visita del llamado Sumo Pontífice a esta nuestra tierra.

Mi intención es, esta vez, polemizar lo menos posible, aunque reconozco que el tema me ha cabreado (y aún cabrea) bastante.
Aclaro por mi (y por todos mis compañeros y por mi el primero) que los que estamos en contra de que viniera este señor (no sólo los de la manifestación LAICA, que no antipapa) no lo estamos porque el tío nos de miedo, que también, ni porque seamos unos radicalesdeizquierdaantisistemaprotestaportodo, sino por el doble rasero que usamos en este país y en esta Comunidad especialmente. Que Benedicto equis uve palito, decide visitar nuestro país como Jefe del Estado Vaticano, no problem at all, pero resulta que viene como representante de una institución, la Iglesia Católica (a mi juicio retrógada, obsoleta y mil cosas más que no diré por no liarla parda)a la que se confía un "derecho extraordinario" gracias a que nuestra Constitución recoge ese vínculo "especial que nos une" marcado por el Estado aconfesional que somos (desgraciadamente no laico).
Y digo yo, y si decidimos organizar la JMJ 2012 (Jornadas Musulmanas de la Juventud), ¿qué pasaría? Ya os lo digo yo, que se arma la marimorena y ponemos, nunca mejor dicho, el grito en el cielo.
Reitero, me jode el doble rasero, pero me jode también que, lejos de ser algo más objetivos, justos o como quiera que le llamemos, ALA! reducción de tarifas en el metro y alfombra roja a los peregrinos. ¿Y qué pasa con los parados de la Comunidad de Madrid? Anda y que les den por culo y paguen impuestos que alguien tiene que pagar la visita!!
Oye, pero que esto también pasa cuando España gana la copa del mundo!-dicen algunos-. Sí, la diferencia, es que eso es un día y esto ha sido una semana entera! (Y que yo sepa a mi no me han regalado el billete de metro en esas ocasiones...).
Todo el mundo tiene derecho a profesar su religión y a pasearse libremente por donde quiera! -claman otros (Sí, y siempre desde el derecho y el respeto a los demás, si voy en el metro y me dais por culo cantando me jode igual que cuando los borrachos después de un partido tocan la bubuzela).
El día del orgullo gay también se llena todo de mierda y se montan follones! (otro argumento). Correcto, pero de nuevo es sólo un día y, la diferencia con el JMJ, al que sólo va una minoría sectaria, es que a ese evento no sólo van gays, lesbianas y transexuales sino que también acudimos los que somos más heteros que Bertín Osborne...
Y se me ocurren mil argumentos más a rebatir, pero la conclusión va a ser siempre la misma, así que sólo me queda decir: Respeto sí, pero para todos...Gracias.

lunes, 23 de mayo de 2011

Mis humildes reflexiones

Y he aquí mis reflexiones acerca de todo lo que ha sucedido en esta última semana. Sí, sé que he tenido el blog bastante abandonado estos meses, pero no quería dejar pasar la oportunidad de dar mi opinión acerca del movimiento Democracia Real Ya y todas las acampadas que han ido surgiendo alrededor de este movimiento, igual que quería puntualizar un par de cosillas (siempre desde mi humilde visión), sobre el resultado de las elecciones y temas varios relacionados con éstas.

Me vais a perdonar, ante todo que no vaya a incluir vínculos ni citaciones en esta entrada. Creo que se ha hablado ya bastante sobre el movimiento en muchas fuentes, que son fácilmente consultables en Internet y hay opiniones para todos los tamaños, gustos y colores. Como esta es la mía personal, creo que carece de valor, que aparezca más arriba o más abajo en los buscadores. No es eso lo que busco, sino poder aclarar una serie de posturas que vengo manteniendo.

En primer lugar, he de decir que estoy emocionada, emocionada de ver que mis compatriotas, esos jóvenes y no tan jóvenes, no estamos tan adormecidos como venían diciendo algunos medios (de toda índole e ideología) sino que, todo lo contrario, estamos despiertos, estamos dispuestos a cambiar el mundo y, con perdón, a que no nos sigan tocando los webos, los mismos de siempre.

Y por los mismos de siempre, no me refiero sólo a esa derecha rancia que sabéis que tanto detesto (y que, en ocasiones, se me ha acusado de sólo meterme con ella), sino a la falsamente llamada “izquierda” que representa el PSOE (en serio me hace gracia cuando a éstos se les llama rojos), porque ambos soportan y contribuyen a que un sistema obsoleto como el de la Ley D’Hont (entre otras muchas cosas obsoletas como la monarquía, por ejemplo) se mantenga, cuando realmente no representa la verdadera democracia de 1 hombre 1 voto.

Y no estoy hablando, como muchos confunden, de que me moleste que los nacionalistas (fundamentalmente de Cataluña) tengan más representación en el parlamento, sino que, partidos más votados como IU y UPyD (entre otros), por tener el voto segregado por toda España tengan menos representación en las Cortes como debieran.

Es innegable que cambiando la ley electoral (uno de los muchos puntos que pide DRY) no dejaríamos atrás el bipartidismo (demasiado arraigado en España) pero, al menos, conseguiríamos una mayor riqueza (a mi juicio) que en el actual sistema en el que, el que obtenga la mayoría absoluta (aberración en todos los sentidos) puede hacer con su mandato lo que le salga de los huevos, provocando que las leyes se hagan para una minoría (recordemos que al partido más votado puede que le haya votado sólo un 35% del censo, ya para qué contar con el resto de la población).

Y eso en cuanto a reforma de la ley electoral, pero en lo que se refiere a una petición de transparencia a los grupos políticos (another point of the list), está claro que es de lo más lógico. La situación actual clama al cielo, ¿cómo es posible que políticos imputados por delitos como cohecho, prevaricación o corrupción sigan apareciendo en las listas? Por ello se piden listas abiertas, para aquellos que confiamos en tener un gobierno no corrupto podamos de verdad evitar a tipos del PSOE y del PP que campan a sus anchas por los gobiernos autonómicos (principalmente), y claro, esto se pide porque desde luego ya consideramos imposible que esta sarta de tipejos elimine de forma definitiva a gentuza de sus listas (sí, se que estar imputado no quiere decir que realmente haya delinquido, pero creo que es un gesto de mínimos hacerles desaparecer de las listas mientras se celebran sus juicios).

Y podría seguir dando mi opinión respecto a cada uno de los puntos del manifiesto, pero creo que con lo anterior, os podéis hacer una idea de cómo opino en los siguientes.

Por eso, creo fundamental que, desde la posibilidad de cada uno, se apoye a la gente que se está sacrificando por todos acampando en Sol y en otras partes de España y del mundo, para que esto cambie. NO importan ideologías, NO importan colores, NO importa cómo, lo que importa es que reflexionemos, que nos planteemos si en una sociedad, que se prima la tenencia de una casa a toda costa, los bancos y otras entidades se aprovechen del más débil, que partidos políticos se olviden que ellos están ahí porque nosotros los hemos elegido y que, si nosotros decimos que se van fuera, se van, que si decidimos que deben dejarse de mirar el ombligo y luchar un poco más por nuestros intereses lo hagan. Por todo ello, luchemos.

Y ya pasando a otro tema, quiero argumentar y exponer porque me exalto tanto cuando ciertos medios faltan deliberadamente a la verdad. Desde que tenía 16 años he querido estudiar periodismo, porque lo que pasa en el mundo me importa, porque lo que pasa en mi ciudad me importa y porque, de siempre, he querido poner a disposición de todo el mundo esa información. Aunque, finalmente la vida me ha llevado por otros derroteros que no son el de los medios de comunicación, siento gran afinidad hacia mis compañeros de profesión que, ganando generalmente una mierda, se sacrifican por hacer lo que les gusta, lo que, como yo, soñaban desde que eran pequeños.

Pero en la carrera me llevé mi primera decepción y es que no existe una verdad, sino la verdad que te cuentan los medios, según sea su ideología versus línea editorial y que, creo, es uno de los cánceres de nuestra sociedad y que, desafortunadamente, les desacreditan y desacreditan esta hermosa profesión.

Sin embargo, y a pesar de los pesares, gracias a dios, existe internet y todos, absolutamente todos (bueno, los q puedan acceder a la red, of course), tenemos la posibilidad de contrastar la información sesgada q nos llega y, así, forjarnos una opinión propia, constructiva y basada en los hechos que, esos sí son objetivos.
Desgraciadamente, esto último lo hacemos unos pocos (muy pocos) y los que no lo hacen suelen acceder únicamente a un medio que les hace sentirse más cómodos a la vez que retroalimenta su visión sesgada de lo que pasa.

En los últimos tiempos he tenido acaloradas discusiones con gente (de izquierda y de derecha) que, por desgracia, sólo ven/oyen/leen lo que quieren ver, pero bueno, allá ellos.

Lo que venía a decir, fundamentalmente, es que, a pesar de que es indudable que la información está sesgada (venga de donde venga) hay una línea que no debe traspasarse (vuelvo a repetir, según mi opinión) y es, deliberadamente mentir. Existe una gran, gran diferencia entre contar tu verdad (como creo que hago yo ahora) o mentir. Y, para mí, esto es imperdonable porque eso no es periodismo, será lo que sea, pero periodismo no.

Y últimamente, por desgracia, han surgido muchos medios (por llamarles de algún modo) que deliberadamente mienten y a mí, personalmente, como periodista, me ofenden. De nuevo, tuve una acalorada discusión con un amigo por esto y, habiendo reflexionado, creo que en sus palabras, tenía parte de razón, lo cual no quita para que yo piense que, por desgracia, por culpa de los humildes periodistas que buscamos hacernos un hueco en esta profesión de mierda, mal pagada, con malos horarios y mal vista, contribuimos a difundir esas mentiras.

Es verdad, que el currito de turno no tiene la culpa, pero pensando en ello, quizás los periodistas, como colectivo, deberíamos levantarnos (todos) y decir Basta ya, me niego a difundir tus mentiras, creo en el verdadero periodismo y esto no lo es, ni de lejos. Y desde aquí lanzo la propuesta, por qué no levantarnos todos y luchar contra las propias injusticias de nuestro colectivo? Ahí lo dejo.

Y ya, por último y no seguir con esta brasa, mi opinión acerca de las elecciones de ayer. Quien pensaba que no iba a ganar el PP por goleada, de verdad quería engañarse, porque estaba cantado. Vivimos, como he dicho antes, en un país en que el bipartidismo está tremendamente arraigado y si no votas a PP, votas al PSOE, evidentemente, después de la debacle de la crisis este último no iba a salir vencedor, así que el PP ha arrasado, lo cual, independientemente de mi ideología me produce enorme tristeza. Tristeza porque parece que no existe otra opción que votar a estos dos, cuando hay innumerables partidos de todos los tamaños, colores, ideologías…Tristeza porque sí, evidentemente ZP lo ha hecho mal, pero ¿qué tiene que ver eso en mi comunidad y en mi ciudad? (y en la tuya). Triste porque la gente habla de cambio, cuando que gobierne (otra vez) el PP es de todo, menos cambio. Triste, porque parece que la gente no sabe respetarse y en lugar de felicitarse a uno mismo se alegran por la debacle del contrario y se dedican a meter de por medio a gente que no se ha metido con ellos (sí, hablo del momento juventudes del pp diciendo: esto es democracia y no lo de sol).

En fin, en resumidas cuentas, que creo que todos debemos seguir luchando por una sociedad mejor, que de verdad, somos capaces de cambiarla.

martes, 18 de enero de 2011

Matar a un periodista

He comenzado a leer Matar a un periodista. El peligroso oficio de informar de Terry Gould, libro publicado en España por la editorial Los libros del lince y por primera vez en mucho tiempo me he sentido orgullosa de pertenecer al gremio al que pertenezco.

El periodista Terry Gould ha decidido con este libro dar voz a aquellos compañeros que fallecieron en el ejercicio de su profesión pero sobre todo ha dado vida a esos profesionales en muchos casos olvidados que no cedieron ante la corrupción, ante la injusticia y que siempre creyeron en el periodismo como labor social a través de la denuncia de los hechos con sus artículos y publicaciones que les llevarían a perder la vida.

Quizás debiéramos, aunque sólo fuera un minuto al día, recordar porqué decidimos dedicarnos a ser periodistas y con ello honrar la memoria de los que lucharon por todos nosotros. Descansen en paz.